
De hecho es japonesa, pero si les cuento el argumento por encima sin decirles poco más me dirán que se parece a Full Monty…
Vamos a hacer la prueba:Estamos en un pueblo minero dónde el carbón ya no es tan necesario por lo que se expulsa a 1500 trabajadores ofreciéndoles la medianía de trabajar a 500 de ellos en un parque temático hawaiano de próxima apertura. A las mujeres se les ofrece bailar en él…
¿A que se parece? Pues aquí viene la gran diferencia; es en una aldea nipona a mediados de los 60. La diferencia cultural es tan grande que hace que un argumento similar en uno y otro país tengan un desarrollo absolutamente distinto.
Japón viene del feudalismo que abandonaron a principios del siglo XX para meterse casi de lleno en la 2º Guerra Mundial en Pearl Harbour, con lo que su cultura está llena de contrastes y su mentalidad es bastante atrasada en muchos conceptos. Quiero explicar esto porque quiero, que el lector se haga una idea de cómo podría sentirse una mujer con ideas propias que no quiere ser mera comparsa de su marido o futuro marido, en 1965.La acción del film se centra en Kimiko y Sanae, dos chicas de 18 años que ven un anuncio solicitando bailarinas hawaianas y con más ganas que miedo (pero con bastante miedo) se apuntan a esta iniciativa junto con otras dos mujeres, entre las muchas que hay en el pueblo, y se ponen a las órdenes de la señorita Hirayama.
Esta profesora viene de Tokio con una mentalidad muy distinta de la que se puede suponer a gente de un pueblo y también con unos humos bastante más altos que cualquier chimenea de central nuclear. Las relaciones entre la señorita y sus alumnas serán muy difíciles al mismo tiempo que las alumnas tendrán muy graves consecuencias entre sus familias.He visto muchas películas de baile dónde no se explica absolutamente nada sobre la misma danza, esta por lo menos explica el origen del “hula”, su técnica, sus intenciones (los signos que hacen con las manos están basados en el lenguaje de los sordomudos) Deja bastante claro lo que es este tipo de danza.Por otra parte el film nos acerca a una realidad social que vivió Japón en los 60, que la mayoría desconocíamos. Es totalmente verídico que las hijas y nietas de los mineros aprendieron a bailar danza hawaiana para llevar dinero a sus hogares y triunfaron en todo el país.
La liberación de la mujer está muy presente en la película ya que tanto la profesora como las chicas, como incluso la madre de Kimiko (reaccionaria por otra parte) son de armas tomar en una sociedad absolutamente machista y sumisa, por lo que en este sentido toca un importante tema aún hoy en boga. (Véase medida del gobierno en este país de igualdad laboral entre hombres y mujeres rechazada por un partido político).
En contra se puede decir una cosa que sinceramente a mi me empieza a molestar bastante en unas cuantas películas orientales; la occidentalización hollywoodiense de sus películas. Me explico, lo atractivo de muchos de los films japoneses, chinos, malayos, coreanos, vietnamitas, etc… son sus notables diferencias en las costumbres, como hablar lo justito (si es Takeshi Kitano incluso nada) explicar las cosas una vez sólo (no llamar al espectador tonto, vamos como hacen muchos directores) el clima local, la comunicación, las costumbres y un largo etcétera. Aquí como ocurre por ejemplo en la reciente “Deseo, peligro” de Ang Lee se sustituyen identidades propias por comerciales ajenas; se utiliza música anglosajona, momentos absolutamente edulcorados hasta empalagosos, situaciones irreales para resaltar el carácter de los personajes…
A pesar de esto es una buena película que habla de cosas importantes, interesantes de una manera amena y entretenida, y a la vez es un recordatorio y una reivindicación a gran parte de la sociedad con mentalidad atrasada.
PD: Yasuko Matsuyuki que interpreta a la señorita Hirayama es absolutamente deliciosa en todos los sentidos.
::Daniel Cabrero::
::Mentes Inquietas::

[...] Estudio, distribuidora de HULA GIRLS (estrenada recientemente en España), está produciendo un documental sobre los hechos reales que [...]