JOHN RAMBO

3 02 2008

“Yo sólo quiero que mi país me quiera como yo lo quiero a él”.

Sylvester Stallone es toda una estrella. Se presentó muy puntual a la rueda de prensa intentando ser simpático, pero su expresión facial se lo impedía bastante. Salió al césped del Bernabeu como si un fichaje del R. Madrid se tratara e intentó emular a un jugador de fútbol sin mucha suerte. (Debe de ser porque en “Evasión o Victoria” era el portero del equipo y ni Pelé ni Cruyff ni Beckembauer ni John Huston le dejaron jugar en otra  demarcación).

Stallone dejó claro en repetidas respuestas a muchas preguntas que su película era muy violenta pero que la guerra en definitiva lo es. Vista la película no parece que exista una profunda crítica en el belicismo sino un exhibicionismo con un gran tufo propagandístico.No dudamos de las buenas intenciones del actor, director, productor y guionista del film, lo que ocurre es que nuestro adorado Sly, tiene más propósitos que resultados.


  Sylvester Stallone ha tenido el grandísimo mérito de introducir dos iconos en la cultura popular como son el sargento John Rambo y el púgil Rocky Balboa. Su excesiva ingenuidad a la hora de abordar grandes temas dada su escasez de profundidad es lo que le ha llevado en más de una ocasión a la autoparodia y al paroxismo para mayor mofa de gran parte del público. Es más que hilarante que en una película que pretenda llevar un mensaje pacifista el protagonista y “bueno” de la misma se cargue a 200 tíos en menos de tres minutos. También lo son las continuas referencias a otros films del género como “Apocalypse Now” y su directamente copia del argumento de “Rambo II”. Sin embargo como es propio de Sly, “John Rambo” es puro entretenimiento en apenas hora y media que nos pasan volando.

“Acorralado” fue la película que nos dio a conocer a este ex combatiente del Vietnam y quizás una de las primeras que nos habló de cómo los soldados venían tarados de algo para lo que no estaban realmente preparados, (quién lo está, claro) sin embargo en esta cuarta entrega se nos aleja de la reflexión para darnos un mensaje que no hace falta que nos expliquen, “la guerra es mala” (gracias por aclarárnoslo Sly).


Otro punto a destacar es la homosexualidad del personaje más malvado y oscuro de la peli. Se le preguntó con una intención muy clara si este hecho le hacía aún más maléfico y su respuesta fue al principio evasiva; “No tuvimos tiempo a desarrollar mucho este personaje” para acabar confirmándolo; “Probablemente le haga más retorcido”.

También hubo momentos para la carcajada en la rueda de prensa (como no con Sly de por medio) cuando una compañera a mitad de la pregunta se quedó afónica y el cineasta le dijo que tenía una voz muy sexy. Nos desternillamos cuando alguien le hizo la sempiterna pregunta de su relación con el gobernador de California, Arnold Schwartzenegger y sus posibles aspiraciones políticas en el momento en el que la traductora se confundió a la hora de decir que Sylvester y Arnold fumaban puros juntos diciendo que lo que fumaban eran porros (Cara de perplejidad de Stallone). Dentro del género cómico en esta rueda de prensa nos llamó la atención cuando el actor dijo que cuando leía libros sobre guerra se enfadaba tanto que los lanzaba contra la pared y sus hijas se abstenían de hablar con el durante semanas.


Confirmó que su retirada como actor está cercana y quiere dedicarse exclusivamente a la dirección ya que muchas veces ha intentado cambiar la imagen que él ha proyectado en el público intentando hacer cosas muy diferentes a las que los ha tenido acostumbrados y no lo ha conseguido. Dedicarse al mundo de la dirección es su forma de intentar otras cosas como por ejemplo es su próximo proyecto, la biografía de Edgar Alan Poe.Desde Mentes Inquietas queremos expresar nuestra absoluta y total admiración por Sylvester Stallone y su aportación a la cultura popular aunque no sea ni mucho menos un buen actor ni un buen director.

::Daniel Cabrero::

::Mentes Inquietas::


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