Shhh-In A Silent Way
“El silencio es el sonido más fuerte, quizá el más fuerte de todos los ruidos”
Hablar de Miles Davis es hablar de revolución. Su aportación a nivel individual a la música popular es enorme, pero no es mayor que su influencia en otros músicos. Pocas figuras han aportado tanto a cualquier disciplina artística, muy pocas. Nadie hará sonar la trompeta con esa sutileza melódica en la que su sonido se llega a confundir simultáneamente con el llanto o con un terremoto.
Miles Dewey Davis nació en 1926 en Alton, Illinois en el seno de una familia trabajadora ya que su padre era dentista y su madre profesora de música. A los doce años comienza a estudiar trompeta mientras que su hermana hace lo mismo con el piano. Estudia mucho y entra en una Big Band en la que conoce a grandes instrumentistas entre los que se encuentra el gran trompeta Sonny Stitt que será uno de sus maestros.
A sus diecisiete añitos se convierte en el primer trompetista de la banda de jazz de St.Louis los Eddie Randle’s Blue Devils. Su prestigio como intérprete crece y se pasa a la orquesta de Billy Eckstine de la que forman parte otras dos futuras leyendas como son Dizzy Gillespie y Charlie Parker.
En 1945 recién casado decide trasladarse a Nueva York para continuar su progresión grabando como músico de sesión su primer álbum para Herbie Field. Vuelve a coincidir con el gran Charlie “Bird” Parker y este le presenta a Thelonious Monk que viendo la carrera de Miles le aconseja que estudie piano además de trompeta. Este hecho será crucial en su carrera ya que su profundidad será mayor en la búsqueda de nuevos estilos.Conviene hablar en este punto de lo que era el jazz hasta ese momento. Este género entonces era tan popular como más adelante lo serán el pop o el rock. Se tocaba dentro de una melodía sencilla con un ritmo determinado llamado “swing” de carácter alegre con un grupo de músicos que tocaban mayoritariamente instrumentos de viento (clarinetes, saxos, trompetas, tubas, etc…), algún que otro instrumento de cuerda (contrabajo principalmente) además de la percusión. La llegada de Charlie Parker o Dizzy Gillespie le dio una mayor dimensión a esta música introduciendo variaciones a temas tradicionales y dando rienda suelta al virtuosismo individual. Estos músicos fueron expulsados de multitud de orquestas para acabar siendo los más revolucionarios en el género naciente el Be-Bop. Miles se dedica a tocar para “Bird” dentro de este género pero su carácter innovador le hará desmarcarse para crear nuevas vías de comunicación.
En 1949 saca el legendario “Birth of the Cool”, una obra legendaria que marca un punto de inflexión en la música. Es en 1955 cuando se independiza y forma su propio cuarteto con John Coltrane al saxo tenor. Graban la banda sonora de la película de Louis Malle “Ascensor para el cadalso” en la que se escucha un jazz distinto, más reflexivo no es el fuego del Be-Bop es la sutileza hecha melodía, la tranquilidad. Recibe una nominación a los Grammy como mejor álbum de jazz. Estamos en el nacimiento del Cool-Bop.

Su adicción a la heroína por aquél entonces hace que su trayectoria en aquella época fuera bastante irregular, a pesar de eso interpreta el maravilloso “Round Midnight”, que no debe faltar en cualquier colección de todo buen melómano.1959 Es un año histórico ya que publica con su banda “Kind of Blue” en el que el Cool evoluciona al Modal que sigue siendo reflexivo y tranquilo pero con mayores arranques de espontaneidad, de aquí un himno merece ser escuchado, su propio autohomenaje “Milestones” y “Freddie Freeloader”. Al año siguiente fabrica “Sketches of Spain”, su propia interpretación de la música tradicional española.
Luego Coltrane emulando a su maestro, se independiza de él para trabajar con su propia formación. Por su lugar pasarán grandes saxofonistas como Wayne Shorter o su antiguo maestro Sonny Stitt.La llegada del rock psicodélico en los 60 y artistas como Jimi Hendrix hizo que su Modal-Bop fuese evolucionando a un Jazz más psicodélico en álbumes como “Miles Smiles”, “Nefertiti” o esa joya de la corona llamada “In A Silent Way” en la que a parte de dejarse influir por sus nuevas modas recupera esa paz del Cool. Muy recomendable. Una frase que solía repetir era: “Primero lo toco y luego te digo que es”.
Toma contacto con dos genios en ciernes que son el guitarrista escocés de la Mahavishnu, John McLauglin y el pianista de Return To Forever, Chick Corea y deciden mezclar todo lo existente en la música popular con el jazz. Es el Jazz-Rock Psicodélico “Bitches Brew”, uno de las obras más importantes de todos los tiempos que debiera de estar expuesto en un museo como si de un cuadro de Pollock se tratara.
Miles además de un genio absoluto era toda una personalidad, una vez le golpearon por entrar acompañado de una chica blanca a un club, en otra ocasión rompió sus cuerdas vocales gritando como un loco en plena actuación… Por esta anécdota se ganó en mote de “Whispers” (Susurros).
En los 80 mezla el funk con el Be-Bop y le salen cosas como “The Man With The Horn” o “Tutu”. En ésa época en un homenaje de la Casa Blanca a Ray Charles, Davis es invitado y una altiva y maleducada dama de la alta sociedad se acercó a él impresionada por su colorido atuendo y le preguntó cuál era el motivo por el cual había sido invitado a tan importante evento. Miles respondió: “Yo he revolucionado la música unas cuatro o cinco veces. ¿Qué ha hecho usted para ser invitada a parte de ser blanca?”
Fallece en 1991 justo después de haber publicado el disco “Doo-Bop” en el que mezclaba el jazz y el funk ¡¡¡con el rap!!!! Quizás hubiera sido otra de sus revoluciones y hubiera abierto otro nuevo camino por el que seguir.Miles Davis ha sido el músico con mayúsculas tanto como investigador como intérprete (nunca nadie ha hecho sonar el silencio tan bien). Como diría el propio Miles: “No temas a tus errores, aquí no existen”
::Daniel Cabrero::
::Mentes Inquietas::
Vaya pandilla de genios y toxicómanos, parece que va relacionado…Pero sin lugar a dudas, yo me quedo con So What, con Kind of Blue, con su experimentación. Me quedo con su revolución musical fusionando y enseñándonos que la música no es una ciencia matemática clasificada en géneros y ficharos,y todo ello ante la opinion de todos en aquella época.
Ahora solo nos queda seguir disfrutando de los que le rodearon en sus grandes shows, del saxo Liebman (que estuvo por España el pasado verano) y con quizás, el mejor pianista que hay sobre la fa de la tierra,al menos para mi gusto: Keith Jarret.
un saludo al biógrafo,