LA TEORÍA EVOLUTIVA DE DARWIN LLEGA A BOCCONDIVINO

5 07 2009

Ignazio Deias representa la tesis de este científico a través de los alimentos con dos propuestas gastronómicas: Menú Cacciatore y Menú Agricoltore

Hace doscientos años que Charles Darwin vino al mundo y, 150 años después de proclamar su teoría evolutiva, ésta aún sigue siendo centro de atención y de polémicas. El término “evolución” está presente en un sinfín de ámbitos y, cómo no, también en la alimentación. Y es que la historia culinaria está marcada por el desarrollo del hombre en su proceso de civilización. Desde la Prehistoria, cuando era nómada y comía hierbas, frutos, carne y pescado crudos, hasta el asentamiento en poblados, haciéndose sedentario, agricultor y ganadero, pasando por el descubrimiento del fuego, la humanidad ha vivido una interesante revolución. Ahora, el restaurante Boccondivino (Castelló, 81. Tel. 91 575 79 47. Madrid) lleva a la mesa dos originales menús, a elección del comensal, que apoyan dicha teoría.

El italiano más emprendedor de la capital, Boccondivino (semilla originaria de Acquafredda, Per Bacco, y de la recién estrenada Pizziccheria), ha elaborado dos propuestas que muestran las técnicas utilizadas a lo largo de la Historia y que combinan sabores y texturas del ayer con productos de la bella Italia. En ambos casos se reflejan los cambios introducidos por el hombre con el paso de los siglos.

El Menú Cacciatore (Menú del Cazador), más fresco y exótico, permite sumergirse en una sabrosa experiencia nómada. Para abrir boca, un carpaccio de naranja con vinagreta de aceitunas negras, seguido de una ensalada con hojas variadas, brotes y boletus confitados. Como plato fuerte, tartar de buey de raza Fassone con helado de anchoas y alcaparras. Es decir, que el comensal degusta alimentos crudos, hojas de la campiña y frutos como lo hacía el hombre errante. Para terminar, gattó, típico dulce de Cerdeña con miel y fruta seca, y fingerfruits, fruta del tiempo, limpia y fresca.

En cuanto al Menú Agricoltore (Menú del Agricultor), más elaborado y familiar, brinda la oportunidad de disfrutar de los avances de una vida sedentaria. El primer bocado es un montadito de pan a la trufa negra con conejo en aceite, seguido de ensalada verde con raviolis crujientes de pan sardo rellenos de requesón; cintas frescas con hongos y huevos y, como plato principal, calamares encebollados con picatostes picantes de pan negro de sepia y rocoto. Claros ejemplos de la introducción de la ganadería y la agricultura, así como de técnicas tan revolucionarias en su momento como la cocción y la fermentación. Finalmente, un postre tan tradicional como los canutillos de berenjena rellenos de requesón.

::MENTES-INQUIETAS::


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: